Una de los principales causas que pueden ocasionarnos problemas con nuestro correo electrónico es haber superado la capacidad de almacenamiento de nuestro correo. Por tanto, para que esto no ocurra, no debemos saturar nuestras bandejas de correo. A continuación os damos algunas recomendaciones de aquellos correos que se podrían/deberían borrar:
Los más antiguos: generalmente, los correos que tenemos en nuestras bandejas de hace más de un año no son tan relevantes como los que hemos recibido recientemente. Por tanto, para poder eliminar aquellos correos más antiguos, lo primero que debemos hacer es filtrar para que solo nos aparezcan los correos que deseamos borrar. Una vez los tenemos, podremos borrarlos uno a uno o hacerlo de forma masiva. Para la segunda opción debemos pinchar en el primer correo y presionar la tecla shift/mayúsculas e irnos al último correo. Esto hará que se seleccionen todos a la vez y podamos borrarlos de una tirada.
Los más pesados: los correos más pesados son aquellos que contienen documentos adjuntos. Por tanto, podemos filtrar de la misma forma explicábamos anteriormente, pero en vez de ponerle que se filtra por fecha, filtraremos por tipo y escogeremos la opción de con adjuntos. Para eliminarlos lo haremos de la misma forma descrita anteriormente.
Otra opción sería borrar correo por correo los que creemos necesarios.
¡OJO! No solo basta con eliminar estos correos de sus respectivas bandejas. Cuando eliminamos un email, este se transfiere a la papelera y, por tanto, no se está liberando espacio. Es por ello que también tendremos que entrar a la papelera y eliminar de ahí todos los correos. Esta es la única forma con la que podremos liberar realmente el espacio y prevenir que nuestro correo se vea saturado o comience a dar fallos.